La carretilla llamada comúnmente en México como “diablito”, es una de las herramientas más fundamentales para trasladar carga pesada, muy usada para trasladar mercancías hasta puestos informales.

El funcionamiento de los “diablitos” se realiza de forma manual, suelen tener forma de L, dos ruedas en su base inferior y asas en la base superior que permiten su óptima manipulación y desplazamiento. Además, disponen de una base tipo repisa en la parte inferior en donde se colocan los objetos que queremos trasladar.

En referencia a las ruedas, las grandes son las más convenientes para suelos irregulares o sueltos. Para superficies rugosas, las llantas rígidas en vez de neumáticas son las más recomendadas, ya que esto evita posibles ponchaduras.

El ancho de las ruedas también debe ser un aspecto a considerar, puesto que, mientras más tengan amplitud, mayor estabilidad tendrá el “diablito”.

Los “diablitos” poseen tres tipos de rodamientos, según la capacidad de carga:


  • Bola de acero para un uso moderado
  • Baleros para cargas semipesadas
  • Sellados para un peso mucho más demandante

Definitivamente, un “diablito” por estas características es altamente funcional y hay de diversos tamaños, y pueden cargar hasta casi media tonelada.


Artículo creado con información de abarrotero.com.